La gremial rural advierte sobre un «impacto social, productivo y ambiental» y exige estudios rigurosos y búsqueda de alternativas.
La Federación Rural (FR) se ha reunido en Casupá con productores que serían directamente afectados por la construcción de la proyectada represa, reafirmando su firme rechazo al proyecto en los términos actuales. La preocupación central radica en la falta de lo que consideran un estudio ambiental y social riguroso y responsable que mida las consecuencias de la obra en la zona.
Según las estimaciones manejadas por la FR y los productores, el embalse preliminar de la represa inundaría unas 2.500 hectáreas de campos productivos y alrededor de 400 hectáreas de monte nativo. Sin embargo, la mayor alarma es por el impacto social:
Se estima que la obra podría afectar a unas 80 familias, rompiendo el «entretetejido social construido por las personas de la zona durante generaciones» y llevando al posible cierre de escuelas rurales activas.
Afecta una zona con diversidad de rubros y actividades, generando consecuencias económicas significativas para las familias productoras.