Lluvias vitales empujan la siembra de Soja y Maíz de segunda

Los recientes y oportunos registros hídricos han generado un panorama optimista en las principales zonas agrícolas, facilitando las tareas de implantación de cultivos de verano, especialmente la soja y el maíz de segunda.

Tras un período de incertidumbre o déficits hídricos en algunas regiones, la llegada de precipitaciones significativas y bien distribuidas ha mejorado drásticamente la humedad del suelo. Este factor es crucial para los cultivos de segunda, que se siembran luego de la cosecha de un cultivo de invierno (como trigo o cebada).

El agua acumulada en el perfil del suelo garantiza las condiciones necesarias para la germinación y el establecimiento inicial de las plántulas. Esto es especialmente beneficioso para:

  • Soja de Segunda: Muchos productores estaban a la espera de estas lluvias para avanzar con la implantación en tiempo y forma. Un buen arranque es vital, ya que estos cultivos suelen tener un ciclo más corto que la soja de primera.
  • Maíz de Segunda (Tardío): La humedad asegura una buena emergencia y permite a las plantas transitar sus etapas iniciales con menor estrés hídrico. Este cultivo es muy demandante de agua, y el actual reservorio le ofrece una base sólida para el desarrollo futuro.
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