El Ministerio de Comercio de China concluyó la investigación de salvaguardia iniciada en 2024. Uruguay contará con una cuota de 324.000 toneladas, volumen que supera sus exportaciones actuales y garantiza el acceso sin aranceles extraordinarios.
El Ministerio de Comercio de China anunció la resolución final sobre el caso de salvaguardia aplicado a la carne bovina, un proceso iniciado en diciembre de 2024 a pedido de los productores locales para evaluar el impacto de las importaciones en la industria doméstica china.
Tras un año de investigación que involucró a 60 partes interesadas de todo el mundo, las autoridades chinas determinaron la implementación de un régimen de cuotas temporales que entrará en vigor de inmediato y se extenderá por tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028. Según el Ministerio, la medida busca «atender al sector doméstico manteniendo un orden de importaciones y un entorno de mercado estable».
La resolución establece una cuota global de 2.680.000 toneladas para la carne bovina (congelada y enfriada, con y sin hueso). Este volumen tendrá un incremento anual del 2%. El sistema se divide en siete segmentos: seis asignados a países con «intereses sustanciales» —Argentina, Australia, Brasil, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Uruguay— y un séptimo cupo para el resto de los exportadores.
Es importante destacar que esta medida no afecta a las menudencias, subproductos ni a productos de otras especies. Sin embargo, cualquier exportación de carne bovina que exceda el cupo asignado deberá enfrentar un arancel incremental del 55% (arancel extracuota). Además, los saldos de cuota no utilizados no podrán transferirse al año siguiente.
Para Uruguay, la resolución trae tranquilidad al sector exportador. La cuota asignada al país es de 324.000 toneladas, una cifra significativamente superior a las 200.000 toneladas que se proyecta exportar al cierre de 2025.
Incluso considerando los máximos históricos de exportación uruguaya hacia China (350.000 toneladas en los años 2021 y 2022), el volumen actual de la cuota permite que el flujo comercial se mantenga o crezca moderadamente sin incurrir en el pago de aranceles extra.
La posición de Uruguay durante el proceso de investigación fue defendida de manera conjunta por la Embajada de Uruguay en China, bajo los lineamientos de la Cancillería, y el Instituto Nacional de Carnes (INAC), en representación de toda la cadena productiva.
El INAC contó con el respaldo de una firma legal internacional especializada en defensa comercial. La activa participación de Uruguay en cada etapa del proceso fue clave para asegurar un volumen de cuota que preserve el acceso preferencial al que es, hoy por hoy, el mercado de mayor relevancia cardinal para las carnes uruguayas. (Fuente INAC)