La maquinaria agrícola brasileña no se detiene. Según los últimos reportes de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) y organismos internacionales como el USDA, Brasil se encamina a cerrar la zafra 2025/2026 con una producción récord de entre 177,6 y 178,5 millones de toneladas de soja, un crecimiento del 3,9% respecto al ciclo anterior.
Este hito no solo reafirma a Brasil como el mayor productor y exportador mundial de la oleaginosa, sino que marca una distancia histórica respecto a sus principales competidores, Estados Unidos y Argentina.
El «milagro» del Cerrado brasileño ha evolucionado hacia una agricultura de precisión extrema. La clave del éxito actual reside en:
- Biotecnología: El uso masivo de semillas genéticamente modificadas resistentes a sequías y plagas ha permitido mantener rendimientos altos incluso en condiciones climáticas variables.
- Agricultura de Precisión: La integración de sensores, drones e inteligencia artificial para la aplicación variable de fertilizantes ha optimizado los costos, compensando el aumento en los precios de los insumos.
- Doble Cosecha (Safrinha): La capacidad de realizar una sucesión soja-maíz en una misma temporada maximiza el uso del suelo y la rentabilidad por hectárea.