Lavalleja: el sector ganadero en alerta máxima

La falta de agua no solo ha secado aguadas naturales y tajamares, sino que ha degradado la calidad del forraje. Los productores locales reportan una disminución significativa en el estado corporal de los animales, lo que afecta directamente los índices de preñez y la producción de carne.

  • Escasez hídrica: Los suelos serranos de Lavalleja, por su característica pedregosa, retienen menos humedad, acelerando el impacto de las sequías.
  • Costos operativos: Los productores se ven obligados a invertir en raciones externas y suplementos para evitar la mortandad del ganado, lo que reduce drásticamente los márgenes de ganancia.
  • Estrés térmico: Las olas de calor prolongadas afectan el comportamiento del animal, reduciendo su tiempo de pastoreo y comprometiendo su salud.
  • Especialistas en agroclimatología advierten que estos eventos «extremos» han dejado de ser excepciones para convertirse en la nueva normalidad. La adaptación es ahora la prioridad absoluta. Se recomienda la implementación de sistemas de riego más eficientes, la sombra artificial y una gestión de carga animal más conservadora para proteger el recurso suelo.
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