La multinacional brasileña Marfrig ha desatado una fuerte controversia tras anunciar una reestructura profunda en su planta de Frigorífico Colonia. Bajo el argumento de una supuesta falta de rentabilidad, la compañía notificó el envío unilateral de su personal a licencia reglamentaria y puso sobre la mesa un plan que incluye el despido de 150 operarios y una reducción salarial en diversos sectores.
De acuerdo con un comunicado de la Federación Obrera de la Industria Cárnica (Foica), los trabajadores fueron enviados a licencia sin previo aviso, una acción que el sindicato califica como el inicio de una maniobra de presión.
Y la empresa supedita el reinicio de las actividades a que el personal acepte la rebaja en sus haberes. Quienes no consientan, serán derivados al seguro de paro.
El gremio denuncia que gran parte de la plantilla ya no cuenta con cobertura de desempleo, por lo que la empresa debería tramitar una extensión especial ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
Desde el sindicato, el rechazo es absoluto. Los representantes de los trabajadores sostienen que Marfrig está utilizando un «mecanismo de extorsión» ya visto en episodios anteriores, pero con la agravante de que esta vez se intenta imponer sin un proceso real de negociación previa.
La noticia cae como un balde de agua fría en un departamento de Colonia que ya atraviesa un panorama laboral complejo, tras una serie de despidos recientes en otros sectores. La pérdida de 150 puestos de trabajo directos en una de las principales industrias de la zona profundizaría la crisis de empleo local.