En una decisión unánime, el Directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) acordó reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 75 puntos básicos, situándola en 5,75%. Esta medida busca consolidar la convergencia de la inflación hacia la meta oficial del 4,5% anual, en un contexto donde los precios han mostrado una notable desaceleración.
La decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) se fundamenta en el comportamiento reciente de los precios y la economía:
- Siete meses a la baja: En enero, la inflación se ubicó en 3,46%, posicionándose cerca del piso del rango de tolerancia.
- Precios rígidos en descenso: Se destaca la caída en los precios no transables (servicios y bienes que no se exportan), que bajaron al 5,6%.
- Actividad económica: Los datos más recientes de actividad sorprendieron a la baja, lo que sugiere un enfriamiento que justifica una política monetaria menos restrictiva.
Uno de los puntos clave para el BCU es que los agentes económicos finalmente están «creyendo» en la meta:
- Analistas y mercados: Ya sitúan sus proyecciones a dos años en el 4,5%.
- Empresas: Aunque algo más cautelosas, bajaron sus expectativas al 5% en enero.
A pesar del optimismo local, el BCU mantiene la mirada puesta en el exterior. El conflicto en Medio Oriente ha introducido nuevas variables:
- Fortalecimiento del dólar: Tras meses de debilidad, la tensión geopolítica ha impulsado al dólar como refugio.
- Precios de la energía: El riesgo de interrupciones en el suministro ha disparado el precio del petróleo.