El mercado de equinos en se prepara para uno de sus momentos más dinámicos del año. Con el inicio del calendario de remates de otoño, la expectativa de criadores y usuarios finales crece, impulsada por una oferta que combina genética de punta y funcionalidad para el trabajo y el deporte.
Para Germán Sapelli, responsable del área de Caballos de Zambrano & Cía., esta zafra de otoño representa un termómetro clave para el sector. «Estamos ante una temporada que se presenta con mucho interés, donde la demanda busca, por sobre todo, animales probados y con respaldos genéticos sólidos», señala el especialista.
Sapelli identifica los pilares que marcarán el ritmo de los negocios en las próximas semanas:
La zafra de otoño se caracteriza por una gran variedad de razas, con el Cuarto de Milla y el Criollo liderando el volumen de ventas, pero con un espacio creciente para caballos deportivos y de recreación.
Hoy el comprador no solo mira el pedigrí, sino la mansedumbre y la aptitud funcional. El caballo que está listo para trabajar o para competir en pruebas de rienda tiene un mercado muy fluido y con valores sostenidos», explica Sapelli.
Un factor determinante en el éxito de estas ventas sigue siendo el apoyo financiero. La posibilidad de operar con plazos extendidos y beneficios por pago contado permite que tanto el pequeño usuario como el gran centro de entrenamiento puedan acceder a ejemplares de calidad.
La consolidación del sistema híbrido de ventas ha permitido que la zafra de otoño llegue a rincones de todo el país. «La preventa digital ya es una herramienta instalada que da mucha agilidad al martillo el día del evento», destaca el responsable del área.