Especial para www.agromedios.com,
escribe Francisco Ferrer
Mucha atención a los datos que llegan desde el litoral sur en el cierre de la cosecha de soja, porque confirman que la inversión tecnológica paga dividendos estrepitosos en años climáticamente complejos. En los departamentos de Soriano y Río Negro, las chacras que contaron con sistemas de riego artificial duplicaron en rendimiento a las de secano.
Mientras que los campos dependientes exclusivamente de las lluvias sufrieron la escasez hídrica en el período crítico, registrando pisos muy bajos de entre 500 y 1.400 kilos por hectárea, los sistemas bajo pivot respondieron con total estabilidad.
Una brecha productiva del 100% que vuelve a poner en primer plano el debate sobre la necesidad de expandir la infraestructura de riego en el Uruguay productivo como la única vía real para blindar la inversión agrícola frente a la incertidumbre del clima.