Comienza a reactivarse el envío de fertilizantes por el estrecho de Ormuz tras el acuerdo de paz en Irán

Andrés Contatore, director de Cuatro Hojas

Antes del estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, el estrecho de Ormuz consolidaba un rol estratégico para los suministros agrícolas internacionales.

Por esta vía circulaba habitualmente cerca de un tercio de la urea comercializada a nivel global, el fertilizante más utilizado en el mundo.

Casi la mitad del azufre transportado por vía marítima, un insumo clave para la producción de agroquímicos, dependía de este paso de agua.

Desde el anuncio oficial del acuerdo interino entre Washington y Teherán el pasado 15 de junio, el tráfico de materias primas ha mostrado una recuperación significativa frente a los meses de paralización:

Unas 640.000 toneladas métricas de azufre ya salieron del estrecho con destino a mercados clave como Indonesia, Marruecos, Tanzania y China. Según datos de la agencia Argus, esta cifra contrasta drásticamente con las apenas 80.000 toneladas que lograron cruzar durante los tres meses y medio de guerra. El mineral es fundamental para fabricar fertilizantes complejos como el fosfato diamónico (DAP).

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