Las intensas lluvias en el este recargan represas pero encienden alertas de cara a la siembra de arroz y cultivos de verano

Montevideo / Rocha / Treinta y Tres — Las recientes precipitaciones registradas en la región este del país han generado un escenario de claroscuros para el sector agropecuario. Si bien el volumen de agua acumulado trajo un alivio clave al recargar las represas de riego que venían comprometidas, también provocó el anegamiento de suelos en zonas bajas a pocas semanas de comenzar la siembra de arroz y las labores para los cultivos de verano.

El principal impacto positivo se refleja en la disponibilidad hídrica para el cultivo de arroz. La acumulación de agua en las represas del este —zona núcleo de la producción arrocera nacional— asegura una reserva fundamental para el riego durante los meses de mayor demanda biológica.

Sin embargo, el exceso de humedad en los perfiles de suelo plantea dificultades inmediatas ya que el agua acumulada en las chacras impide el ingreso de la maquinaria pesada para el laboreo, la preparación de camas de siembra y la aplicación de fertilizantes previos.

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