En un contexto de creciente tensión en el sector lácteo, Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) manifestó públicamente su respaldo a la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE). La organización gremial advirtió que las actuales medidas sindicales —que incluyen paros generales, trabajo a reglamento y guardias mínimas— están afectando gravemente el funcionamiento productivo y comercial de la principal cooperativa láctea del país.
Desde CAF subrayan que la lechería uruguaya no atraviesa un momento sencillo. El sector enfrenta un escenario de «complejidad estructural» marcado por tres factores críticos:
- Caída sostenida del consumo interno de leche fresca.
- Exigencias competitivas al alza en los mercados globales.
- Reducción progresiva del número de productores remitentes.
Ante esta realidad, la gremial asegura que la búsqueda de eficiencia y sostenibilidad económica no es un objetivo opcional, sino una «condición necesaria» para asegurar la permanencia de la empresa en el mercado.
El comunicado hace especial énfasis en las consecuencias directas de la conflictividad laboral. Según CAF, las medidas gremiales no solo afectan a la cooperativa como entidad, sino que generan un efecto dominó sobre otros actores:
- Productores: Se enfrentan al riesgo de pérdida de materia prima, un producto altamente perecedero que se entrega diariamente.
- Consumidores: Existe un riesgo concreto de desabastecimiento de productos lácteos en el mercado interno.
- Competitividad: La inestabilidad favorece a los productos importados y daña la imagen de confiabilidad de la cadena láctea uruguaya en el exterior.
Respecto a las negociaciones, CAF destacó que CONAPROLE ha mantenido una actitud propositiva en los ámbitos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), aceptando propuestas y planteando alternativas para mitigar el impacto de las reestructuras en los trabajadores.
Sin embargo, la federación considera que para avanzar es imprescindible el levantamiento inmediato de las medidas. «La estabilidad institucional y la responsabilidad compartida son condiciones necesarias para proyectar el desarrollo futuro», señala el documento.
Finalmente, CAF reafirmó su compromiso con el modelo cooperativo y con el fortalecimiento de cadenas productivas que sean competitivas y socialmente responsables, instando a recuperar un clima de respeto mutuo para garantizar el sustento de los productores y trabajadores del sector.