Alerta productiva: el retraso de las lluvias recorta el potencial de kilos en soja y maíz

Emiliano Uribe, director de Cuatro Hojas

El panorama para los cultivos de verano ha pasado de la expectativa a la incertidumbre, tras un enero marcado por ser uno de los más secos de las últimas décadas en varias zonas productivas de la región, la demora en la llegada de precipitaciones generalizadas está impactando directamente en el rinde esperado de la soja y el maíz.

El maíz de primera es el cultivo más castigado con la decisión de los productores a destinar los lotes a picado para reserva forrajera ante la inviabilidad de la cosecha de grano seco.

La soja atraviesa un escenario heterogéneo pero de alta presión. Mientras que los cultivos de segunda aún conservan potencial si las lluvias llegan pronto, la soja de primera ha comenzado a mostrar signos severos de estrés hídrico y térmico Cultivos en “alerta naranja”: falta de lluvias. Los técnicos advierten que el aborto de flores y el escaso desarrollo vegetativo están recortando kilos día tras día, situando a la oleaginosa en una zona crítica de definición de rendimiento.

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