Martín Rapetti, directivo de CRA
El Gobierno argentino oficializó la firma del esperado acuerdo comercial con los Estados Unidos, que establece un cupo de 80.000 toneladas de carne vacuna para el año 2026. Sin embargo, surge una discrepancia técnica en la interpretación del texto respecto a la cuota preexistente.
El acuerdo prevé que el volumen total de 80.000 toneladas se cumpla de forma escalonada a lo largo del próximo año, dividido en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno.
Este esquema busca garantizar un flujo constante de exportaciones, aunque impone un desafío logístico y burocrático para los exportadores locales, ya que el cumplimiento es estrictamente temporal.
El punto de fricción radica en la naturaleza de estas toneladas. Desde la Cancillería argentina, se interpreta que este nuevo cupo es adicional a las 20.000 toneladas que ya rigen en el esquema actual. De confirmarse esta lectura, el acceso total al mercado estadounidense treparía a las 100.000 toneladas anuales.
No obstante, expertos y observadores advierten que esta «adicionalidad» no surge con total claridad del texto firmado. Existe la posibilidad de que el nuevo acuerdo absorba la cuota anterior, o que existan condicionamientos técnicos que aún no han sido del todo despejados.