Richard Brehm, técnico de Copagran
La actual zafra de verano en Uruguay se encamina hacia una definición marcada por la heterogeneidad. Según la visión de Richard Brehm, técnico de la cooperativa Copagran, el estado de las chacras presenta un mosaico de realidades que dependen estrictamente del manejo agronómico, las fechas de siembra y, fundamentalmente, la aleatoriedad de las lluvias.
Brehm destaca que la soja atraviesa momentos críticos con estados fenológicos muy diversos:
- Siembras tempranas: Son las que más han sufrido el estrés hídrico en etapas reproductivas clave. En estas áreas, el potencial de rendimiento se ha visto recortado, aunque la genética moderna ha permitido una resiliencia superior a la esperada.
- Siembras de segunda: Presentan, en general, un mejor aspecto vegetativo gracias a las lluvias puntuales de las últimas semanas. Sin embargo, Brehm advierte que el resultado final dependerá de que las precipitaciones acompañen el llenado de grano durante el próximo mes.
En cuanto al maíz, la visión desde Copagran pone el foco en la presión sanitaria. Si bien el maíz de primera logró consolidar rendimientos aceptables en varias zonas, el maíz de segunda enfrenta el desafío de la chicharrita (Dalbulus maidis), una plaga que ha obligado a los productores a intensificar los monitoreos.