El acuerdo MERCOSUR–Unión Europea incluye una cuota de 60.000 toneladas de arroz libre de arancel para todo el MERCOSUR. Esta cuota se implementará de forma gradual, a razón de 10.000 toneladas por año, hasta alcanzar el volumen total.
Para el primer año de aplicación, a partir del 1.º de mayo de 2026, corresponde un cupo proporcional de 6.775 toneladas. En esta etapa inicial, el mecanismo acordado funciona bajo el criterio de “primero que llega, primero accede”, hasta completar el volumen disponible. Es bajo esta modalidad que Uruguay logró utilizar el 63% del cupo disponible para el MERCOSUR en este primer año (aproximadamente 4.200 ton producto).
La oportunidad es relevante, pero acotada. El cupo libre de arancel es menor al volumen que Uruguay ya exporta a la Unión Europea (en el entorno de 200.000 ton por año), por lo que no cambia de forma estructural el negocio. Sí puede permitir mejorar la competitividad de una parte de las exportaciones, especialmente si se logra utilizar en arroces con mayor elaboración.
Es importante aclarar que la distribución interna del cupo entre los países del MERCOSUR aún está en negociación. Por lo tanto, el volumen que efectivamente le corresponderá a Uruguay en los próximos años todavía no está definido.
En resumen: es una buena noticia para el arroz uruguayo, pero debe leerse en su justa medida. El acuerdo abre una mejora concreta en el acceso al mercado europeo, aunque limitada en volumen y todavía sujeta a la negociación dentro del MERCOSUR. El desafío será defender la participación de Uruguay en la cuota y utilizarla de la manera más conveniente para el sector.