Mientras los principales indicadores de criminalidad muestran una tendencia a la baja, el sector rural enfrenta un panorama opuesto. Según los últimos datos oficiales, el abigeato aumentó un 11,9%, consolidándose como el único delito de gran impacto que registró un incremento en el período.
Descenso en delitos urbanos y digitales
En contraste con la situación en el campo, los delitos en zonas urbanas y el ámbito digital muestran mejoras significativas:
Rapiñas: Registraron un descenso del 10%.
Hurtos: Bajaron un 8,3%.
Robo de vehículos: La caída fue del 8,5%.
Estafas y fraudes informáticos: Este rubro experimentó la mayor baja, con una reducción del 16,7%.