Tras más de veinte años de negociaciones y ajustes técnicos, el acuerdo comercial entre el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Unión Europea (UE) marcará un hito este próximo 1 de mayo. A partir de esa fecha, el tratado comenzará a aplicarse de forma provisional, permitiendo que las empresas y consumidores de ambos bloques empiecen a percibir los beneficios arancelarios antes de la ratificación total de todos los parlamentos involucrados.
La aplicación provisional es un mecanismo jurídico que permite poner en marcha la dimensión comercial del acuerdo (la reducción de aranceles y cuotas) mientras se completa el proceso de ratificación política en cada uno de los países miembros.
- Acceso inmediato: Cerca del 90% de los productos intercambiados verán una reducción gradual o eliminación total de impuestos de importación.
- Impulso al agro y la industria: Para el Mercosur, esto supone una ventana de oportunidad masiva para exportar carne, soja y productos regionales. Para la UE, abre las puertas a maquinaria, automóviles y productos farmacéuticos con menores costos.
- Seguridad jurídica: El inicio de esta fase brinda un marco de reglas claras para los inversores de ambos lados del Atlántico.