Un análisis de Javier Pena
El escenario comercial global experimenta una profunda reconfiguración a raíz de la política proteccionista de la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
La imposición de aranceles globales al acero y otros sectores estratégicos ha impactado directamente a las principales economías emergentes.
Sin embargo, la tensión comercial entre Estados Unidos y Brasil presenta una dinámica singular: el choque de dos superpotencias exportadoras de materias primas que luchan por el control de los mercados globales.