El mercado de la soja muestra su inestabilidad, dijo el analista Gonzalo Gutiérrez. Este comportamiento refleja un mercado que «intenta buscar un piso» tras las presiones de una oferta global robusta y un dólar internacional que condiciona los precios.
Para Gutiérrez, lo que vemos es un «veranillo de precios» y no un cambio estructural, sugiriendo cautela a los productores locales ante la falta de fundamentos sólidos para una suba sostenida a largo plazo.