El destacado investigador uruguayo y consultor climático, Dr. Walter Baethgen, aportó una mirada de optimismo y pragmatismo durante su disertación en la jornada técnica de la cooperativa Copagran en Carmelo. Bajo la consigna de analizar las perspectivas para la próxima zafra de primavera y verano, Baethgen se centró en desmitificar los temores asociados al fenómeno de «El Niño», asegurando que para la producción agropecuaria de nuestro país, sus efectos suelen ser sustancialmente más beneficiosos que perjudiciales.
- Agua en los momentos críticos: Históricamente, la fase cálida de «El Niño» en el Cono Sur se asocia con un régimen de precipitaciones por encima de lo normal durante la primavera y el verano. Para los cultivos de verano (como la soja y el maíz) y para la producción de pasturas, esto significa contar con un perfil de humedad clave cuando la demanda hídrica es máxima.
- Balance altamente positivo: Si bien el exceso de agua puede generar desafíos logísticos puntuales en la siembra o complicaciones sanitarias menores, Baethgen enfatizó que el balance final siempre favorece al rendimiento físico de las cosechas y a la oferta forrajera, dejando muy atrás el fantasma de las sequías extremas que azotan en los años bajo la influencia de «La Niña».
- La toma de decisiones basada en datos: El especialista insistió en la necesidad de que los productores no se paralicen ante los pronósticos alarmistas, sino que utilicen la información climática de manera estratégica para ajustar densidades de siembra, planes de fertilización y manejo del suelo.