Viernes 10, establecimiento «Abuelita» en Batoví, Tacuarembó
La jornada de campo el foco en los sistemas silvopastoriles, una estrategia que permite a los productores diversificar ingresos y optimizar cada metro cuadrado del predio mediante la integración de ganadería, forestación y servicios ambientales.
En un escenario global que exige cada vez más transparencia ambiental, el modelo silvopastoril se consolida en Uruguay como la respuesta técnica a la rentabilidad del futuro. Este enfoque no solo busca la eficiencia productiva, sino que se organiza en una estructura vertical de tres niveles complementarios:
En el primer nivel, la ganadería deja de ser una actividad expuesta a las inclemencias del clima para transformarse en una producción de confort. La clave reside en el microclima generado por el componente arbóreo:
La presencia de árboles reduce drásticamente el estrés calórico en verano y ofrece protección como rompevientos en invierno. Al no tener que gastar energía en regular su temperatura corporal, el ganado logra una mejor tasa de conversión de pasto a carne.