Especial para www.agromedios.com,
escribe Francisco Ferrer
En el marco de una nueva edición de la Expo Prado, el tradicional stand del Servicio de Ayuda Rural del Uruguay (SARU) volvió a consolidarse como uno de los puntos neurálgicos y más concurridos de la principal muestra agroindustrial del país.
Con su ya célebre chivito de cordero como principal estandarte, la organización combina el éxito gastronómico con un profundo sentido de solidaridad rural, destinado a sostener las oportunidades educativas de cientos de jóvenes de la campaña.
El plato estrella, elaborado con carne de cordero minuciosamente marinada gracias al respaldo técnico e institucional de entidades como el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), se ha transformado en un verdadero clásico de la feria. Cabañeros, expositores y visitantes urbanos forman largas filas diariamente para degustar una propuesta culinaria que destaca por su terneza y sabor autóctono.
Detrás del mostrador, decenas de voluntarias sostienen una intensa dinámica de trabajo que se extiende desde las primeras horas de la mañana hasta el cierre de las jornadas.
