La tensión entre el sector lechero y el Poder Ejecutivo escaló este miércoles tras conocerse la postura del ministro Fratti respecto a la deuda de la empresa estatal venezolana CORPOVEX. Para las gremiales, las afirmaciones del jerarca —quien sugirió que el cobro es prácticamente inviable— son una «preocupante» falta de defensa a los intereses de los ciudadanos.
Uno de los puntos centrales del reclamo radica en el origen del acuerdo. Las gremiales subrayaron que la exportación de lácteos no fue un simple contrato entre privados, sino que se realizó en el marco de un acuerdo suscrito por ambos Estados y anunciado formalmente en Brasilia por el Presidente de la República.
El sector advierte que estos U$S 30.000.000 no son un número abstracto, sino que afectan directamente el precio que reciben los remitentes de leche. Si la deuda se declara incobrable, las cooperativas deberán absorber la pérdida, lo que se traduce en un menor ingreso para las familias tamberas.
Asimismo, las gremiales rechazaron el argumento de que el precio acordado en su momento justifique el impago actual. Pusieron como ejemplo a competidores internacionales como Fonterra (Nueva Zelanda) y SanCor (Argentina), quienes operaron con Venezuela en condiciones similares, invalidando así la tesis del gobierno sobre un supuesto sobreprecio que mitigara el riesgo.
El comunicado, suscrito por instituciones de la talla de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) y la Intergremial de Productores de Leche, concluye con un pedido directo al ministro:
- Claridad: Solicitan una rectificación o aclaración de sus dichos «en el menor plazo posible».
- Compromiso: Recuerdan el esfuerzo sostenido de años para recuperar un dinero vital para el desarrollo del sector.
- ANPL, SPL de Florida, Rodríguez, San Ramón y San José.
- Agremiación de Tamberos de Canelones, Productores de Rocha, Maldonado y Parada Esperanza.
- Sociedad de Fomento Rural de La Casilla e Intergremial de Productores de Leche.