Este jueves 5 de marzo, el establecimiento del empresario agrícola Klaus Hartwich en Young, Río Negro, se convirtió en el epicentro del sector al recibir la inauguración oficial de la cosecha de girasol. El evento, que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, simboliza el fuerte retorno de un cultivo que hoy ofrece una alternativa rentable y estratégica para el campo uruguayo.
Para Hartwich, anfitrión de la jornada y referente de la zona, la apuesta por el girasol responde a una necesidad clara: diversificar para encontrar mejores precios y rendimientos. En un esquema donde los cultivos de invierno y verano deben complementarse con eficiencia, el girasol aparece como una pieza fundamental en la rotación de tierras, permitiendo una mejor logística y una distribución de riesgos financieros más equilibrada.
- Innovación técnica: Durante la actividad se presentaron cuatro variedades de girasol, permitiendo a los asistentes observar el comportamiento y potencial de cada material en el terreno.
- Contexto favorable: Con precios de referencia que rondan los US$ 460 por tonelada y premios adicionales por contenido de materia grasa (superior al 42%), el cultivo se posiciona competitivamente frente a la soja y el maíz.
- Impacto regional: Hartwich, quien también preside la filial de Río Negro de Copagran, destacó que diversificar «ayuda mucho» tanto en lo financiero como en el movimiento de maquinaria y transporte, dinamizando toda la cadena productiva.