La citricultura uruguaya se consolida como un motor clave para la economía local, abarcando actualmente 13.000 hectáreas de cultivo y sustentando unos 15.000 puestos de trabajo directos, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Con una producción anual que promedia las 300.000 toneladas de fruta cítrica, el sector destina más de la mitad de su cosecha a los mercados internacionales, lo que genera ingresos por aproximadamente 65 millones de dólares anuales para el país.
El ministro interino, Matías Carámbula, destacó la solidez de esta cadena exportadora y auguró un horizonte de crecimiento impulsado por las nuevas oportunidades comerciales que abrirá el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El jerarca enfatizó el fuerte impacto de la actividad en la creación de empleo y en el desarrollo de las comunidades del interior.
Finalmente, las autoridades adelantaron que se actualizará el plan estratégico de la citricultura, cuya hoja de ruta original se trazó en 2010. Este proceso de revisión y modernización se llevará a cabo en estrecho diálogo con el sector privado para adaptar la producción a las exigencias actuales del mercado global.