La cosecha de soja en el litoral: entre el fracaso absoluto y rindes que salvan la ropa

El asesor técnico de empresas, Maximiliano García, advierte sobre la enorme disparidad de resultados en la región, donde conviven lotes de rinde cero con otros que alcanzan los 2.500 kilos por hectárea.

La actual campaña de soja en el litoral está dejando un sabor agridulce y una profunda incertidumbre entre productores y técnicos. Lo que en la previa se proyectaba como una zafra con potencial, hoy se traduce en una realidad fragmentada que el ingeniero Maximiliano García define bajo un rango alarmante: de 0 a 2.500 kilos por hectárea.

La variabilidad no es solo estadística; es el reflejo de un escenario productivo donde la geografía y el azar climático jugaron roles determinantes. Mientras que algunos establecimientos han tenido que abandonar cuadros enteros debido a la inviabilidad económica de la cosecha (0 kg), otros, situados a pocos kilómetros de distancia, logran defender promedios de 2.500 kg, una cifra que permite cubrir costos y sostener la estructura operativa.

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