La Federación Rural (FR) emitió un duro comunicado en el que califica como un “atropello a la competitividad” la decisión de trasladar los recursos del Fondo de Inspección Sanitaria (FIS) directamente a Rentas Generales. Según la gremial, esta medida ratificada por el Estado desvirtúa el propósito original del tributo y perjudica gravemente a la cadena productiva.
El FIS es un impuesto que grava todas las carnes faenadas en Uruguay, la carne importada y la exportación de ganado en pie. Originalmente, fue concebido como un instrumento para fortalecer la sanidad y garantizar la transparencia del sistema cárnico. Sin embargo, con esta resolución, la FR denuncia que el tributo «pierde su destino específico y pasa a engrosar la caja del Estado».
Un golpe de 30 millones de dólares
La institución, que representa a productores de todo el país, señaló que esta resolución se suma a la ya pesada carga de costos que soporta el sector. En el comunicado, advierten sobre la contradicción de las políticas actuales:
“Mientras el sector productivo discute la injusticia del 1% municipal, el Estado consolida en silencio otro 1% que se lleva más de 30 millones de dólares por fuera de la cadena cárnica”.