Un reciente informe de MetSul Meteorología confirma que el episodio de La Niña 2025/2026 fue «débil y breve», dando paso a una fase de neutralidad antes de un posible calentamiento oceánico.
El escenario climático global se prepara para un nuevo giro. Según el último análisis de la agencia MetSul Meteorología, el fenómeno de La Niña ha iniciado su etapa de disipación definitiva en el Océano Pacífico ecuatorial. Tras un paso fugaz, el sistema climático entrará en una fase de neutralidad, aunque los expertos ya advierten sobre la formación de un evento de El Niño en el horizonte cercano.
A diferencia de los ciclos históricos de sequía prolongada, esta última versión de La Niña se caracterizó por su baja intensidad y corta duración. Los meteorólogos destacan que este comportamiento fue muy similar al registrado durante la temporada 2024/2025, lo que sugiere una tendencia de eventos «flash» en la región del Pacífico central.
El informe señala que el período de neutralidad —donde las temperaturas del océano se mantienen cerca de los promedios normales— será breve. Los indicadores actuales muestran señales precursoras de un calentamiento que podría derivar en el fenómeno de El Niño hacia el segundo semestre del año.
- Corto plazo: Estabilización de los regímenes de lluvia y temperaturas más moderadas durante la transición.
- Mediano plazo: Posible aumento de la humedad y tormentas más recurrentes en el Cono Sur si El Niño logra consolidarse.
Este cambio de fase es seguido de cerca por el sector agroindustrial y los organismos de gestión de emergencias, ya que el paso de la escasez hídrica a un potencial exceso de precipitaciones requiere una reevaluación inmediata de las estrategias de producción y prevención.