La producción de carne y leche gana terreno y la emergencia agropecuaria comienza a retroceder

Tras meses de incertidumbre climática, las lluvias recientes han cambiado el panorama productivo en Uruguay. Los productores apuestan ahora a los últimos rebrotes de otoño para asegurar el forraje, mientras los precios de cara al invierno generan expectativas positivas en el sector.

El sector agropecuario uruguayo comienza a ver una luz al final del túnel. Luego de que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declarara la emergencia agropecuaria en febrero de 2026 debido a un severo déficit hídrico, las precipitaciones de finales de marzo y principios de abril han permitido un cambio de tendencia. Este alivio meteorológico está impulsando la producción de carne y leche, sectores que venían fuertemente golpeados por la escasez de agua.

La estrategia de los productores se centra hoy en aprovechar los últimos rebrotes de las pasturas antes de que el frío intenso detenga el crecimiento vegetal. El objetivo es acumular la mayor cantidad de reservas posibles para enfrentar los meses fríos con ganado bien alimentado.

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