El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (80 años), inauguró este domingo su séptima carrera hacia la presidencia con el objetivo de asegurar un cuarto mandato histórico en las elecciones de octubre. El inicio de la campaña marca un empate técnico frente a su principal rival, Flávio Bolsonaro (45 años), en una contienda que redefinirá el equilibrio de fuerzas políticas en la región.
El regreso a los orígenes obreros Lula eligió el estadio de fútbol Vila Euclides, en el cinturón industrial de São Bernardo do Campo (São Paulo), para su primer acto oficial. El recinto, símbolo de sus inicios políticos y de las históricas huelgas metalúrgicas durante la dictadura, reunió a una multitud de simpatizantes del Partido de los Trabajadores (PT). Durante su discurso, justificó su candidatura como una barrera de contención contra el retorno de la derecha al poder y reivindicó su conexión vital con las clases más vulnerables del país.
El lanzamiento del bolsonarismo Flávio Bolsonaro, hijo del encarcelado expresidente, abrió su carrera electoral en la playa de Copacabana en Río de Janeiro, epicentro histórico para el movimiento conservador de su familia. El candidato de 45 años asume el liderazgo del bloque opositor en un intento de recuperar la presidencia.
- Empate técnico: Ambos candidatos inician la carrera estrictamente a la par en los sondeos.