Movilidad eléctrica: el inesperado impulso que Europa necesitaba para el coche eléctrico

Lo que años de ambiciosas campañas institucionales, bonificaciones fiscales y subvenciones directas no lograron consolidar, lo está consiguiendo el precio en el surtidor. El estallido del conflicto en Irán a inicios de 2026 ha provocado un terremoto energético que está obligando al conductor europeo —y a toda la industria de la movilidad— a replantearse sus prioridades a marchas forzadas.

Con el barril de Brent rozando la barrera de los 120 dólares, el impacto en el bolsillo del consumidor ha sido inmediato y violento. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en tan solo una semana:

  • El diésel se encareció un 16,6%.
  • La gasolina registró una subida del 8,4%.

Esta escalada ha roto la inercia del mercado automotriz. El coche eléctrico, que hasta hace meses generaba dudas por su precio inicial y la infraestructura de carga, hoy se percibe como el único refugio frente a la volatilidad de los combustibles fósiles.

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