En un paso decisivo para la consolidación de los biocombustibles de segunda generación, Louis Dreyfus Company (LDC) y Nufarm anunciaron el lanzamiento de su plan de producción de Carinata para la campaña 2026. La iniciativa busca responder a las crecientes exigencias de sustentabilidad de las cadenas internacionales, posicionando a Uruguay como un actor clave en la rotación de cultivos de invierno.
La principal novedad del anuncio radica en la mejora de las condiciones para el productor. Bajo la nueva alianza, el precio de referencia se fijó sobre el mercado Matif mayo 2027 con un descuento de US$ 25 por tonelada, una cifra que optimiza la competitividad del cultivo frente a otras opciones de la zafra invernal. En este esquema, LDC asume la gestión comercial y logística, mientras que Nufarm continúa liderando el desarrollo genético y el soporte técnico.
Este impulso se alinea con el análisis de Andrés Iolster, especialista en mercados internacionales y aceites vegetales, quien durante el Primer Seminario de Brassicas en Mercedes destacó un cambio de paradigma global. Según Iolster, el mundo atraviesa un crecimiento masivo en la demanda de aceites para biocombustibles, especialmente en Estados Unidos, Indonesia y Brasil, mientras que el mercado de harinas y proteínas muestra signos de estancamiento.
“El mensaje principal es que el motor del mercado hoy es el aceite”, señaló Iolster en entrevista con Contacto Rural a cargo de Leonardo Bolla. El experto estimó que la fabricación de biocombustibles ya alcanza los 61 millones de toneladas de aceites y grasas, con proyecciones de duplicar ese volumen en una década. Esta dinámica, impulsada por las nuevas demandas de los sectores de aviación (SAF) y transporte marítimo, favorece directamente a cultivos como la carinata, la colza y el girasol.
En este contexto, la alianza entre LDC y Nufarm busca acelerar la reconversión de la capacidad de molienda en la región. El objetivo es capturar los excelentes márgenes que ofrecen estos granos y asegurar que el productor reciba un precio justo, integrándose de forma rentable a una cadena de valor que ya no solo mira al sector energético terrestre, sino que vuela hacia los cielos del transporte sostenible.