Seis décadas de historia y un horizonte de firmeza para el rubro ovino

Alfredo Fros, presidente del SUL

El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) celebra sus 60 años en un momento bisagra para el sector. Tras un largo proceso de transformación estructural a nivel global y local, la institución llega a su sexenio en medio de un escenario de mercado sumamente alentador, marcado por valores históricos para la carne ovina y una recuperación muy esperada en las cotizaciones de la lana.

  • Récord histórico para la carne ovina: El mercado de las carnes mantiene una firmeza sin precedentes, impulsado por una demanda internacional sostenida y una oferta global que se ha reajustado a la baja. La cría de cordero pesado y la exportación de cortes de alto valor se consolidan como el motor de flujo financiero más rápido para el productor.
  • El mejor valor para la lana desde 2019: Luego de años complejos para el mercado lanero internacional, las cotizaciones —particularmente en los rangos de lanas finas y súper finas de alta calidad— han alcanzado su punto más alto desde 2019. El drástico descenso de la producción mundial (donde Uruguay acompaña la tendencia global estabilizando su stock) ha dejado una oferta limpia que la demanda textil premium absorbe con avidez.

Fundado el 3 de mayo de 1966, el SUL nació bajo la impronta de un Uruguay fuertemente lanero. A lo largo de estas seis décadas, el organismo supo mutar de una visión enfocada casi exclusivamente en la fibra textil hacia una institución integral que promueve el doble propósito (carne y lana), la tecnificación permanente y el combate a las limitantes productivas tradicionales.

Con un stock nacional que hoy se mueve en el eje de los 4 a 5 millones de cabezas, el desafío actual del SUL ya no pasa por la cantidad, sino por la eficiencia extrema. Las herramientas impulsadas por la institución en sus centros experimentales demuestran que, mediante el uso de ecografías, pariciones controladas y un manejo reproductivo riguroso, las tasas de señalada pueden superar holgadamente el 90% o 100%, maximizando los dividendos en un negocio donde hoy cada cordero cuenta.

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