La cosecha de soja en el núcleo agrícola del país avanza a ritmo sostenido, alcanzando ya el 50% del área proyectada en los departamentos de Soriano y Colonia. Hasta el momento, las productividades recolectadas consolidan un promedio general que se ubica en el eje de los 1.500 kilos por hectárea, confirmando el escenario complejo que dejó la falta de agua en etapas clave del ciclo del cultivo.
Sin embargo, la fisonomía actual del campo uruguayo muestra una postal de dinamismo total: en un esfuerzo logístico contrarreloj, las sembradoras de cultivos de invierno ingresan a las chacras prácticamente de forma inmediata detrás de las cosechadoras.
Respecto a este escenario de alta intensidad y los desafíos productivos de la campaña, Andrés Contatore, director de Cuatro Hojas, aportó su visión sobre el momento clave que atraviesan los productores de la región:
«Hoy las sembradoras van pisándole los talones a las trilladoras en las chacras. Hay una necesidad imperiosa y una decisión clara del productor de volcarse rápidamente a la campaña de invierno, buscando dar vuelta la página de una zafra de verano que, en términos de rendimiento físico, se ha mostrado sumamente esquiva y por debajo del potencial de la zona».