Desde la noche de ayer y durante la madrugada de este jueves, un centenar de tractores logró burlar los controles policiales para ingresar al centro de París. Los manifestantes, convocados principalmente por el sindicato Coordinación Rural, se han concentrado en puntos emblemáticos para exigir al Gobierno de Emmanuel Macron que vete de forma definitiva el tratado.
- Competencia desleal: Los productores denuncian que el acuerdo permitirá la entrada de carne y granos sudamericanos producidos con estándares sanitarios y ambientales que están prohibidos en Europa.
- Doble vara: «Nos exigen normativas verdes estrictas mientras abren la puerta a productos que usan agroquímicos vetados aquí», señalaron líderes sindicales frente a la Torre Eiffel.
El descontento no se limita a Francia; la «ola verde» de tractores afecta a varios países estratégicos:
- Alemania: Agricultores bloquean hoy autovías en el norte y el este del país. La presión sobre el gobierno alemán es máxima, ya que históricamente ha sido uno de los principales impulsores del pacto.
- España: Se registran cortes en la frontera entre España y Francia (especialmente en la AP-7 en Cataluña), donde agricultores catalanes se han unido a la protesta en solidaridad con sus colegas franceses.
- Grecia: En la isla de Evia, los productores bloquean puentes y rutas, sumando reclamos por demoras en los subsidios de la Unión Europea.
Para intentar frenar la escalada, la Unión Europea ha propuesto esta semana desbloquear de forma anticipada 45.000 millones de euros en ayudas directas al sector. Por su parte, el Gobierno francés decretó ayer la suspensión temporal de las importaciones de ciertos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la UE, una medida vista como un gesto político para calmar los ánimos antes de la votación clave prevista para la próxima semana.