Trump abre el mercado de carne vacuna a Sudamérica para frenar la inflación interna

En una medida audaz ante el desplome de su popularidad, el presidente de EE.UU. elimina aranceles a la importación de 300.000 toneladas de carne molida a cambio de una rebaja del 25% al consumidor.

En un giro estratégico destinado a aliviar los bolsillos de los consumidores estadounidenses, el presidente Donald Trump anunció la decisión de importar 300.000 toneladas de carne bovina molida totalmente libres del arancel actual del 26.4%. La histórica medida impositiva cuenta con una condición estricta: el producto debe venderse en el mercado doméstico con una rebaja directa del 25% para la población.

La decisión de la Casa Blanca llega en un momento crítico. El precio de la carne vacuna en Estados Unidos se encuentra en sus máximos niveles históricos debido a una drástica reducción del stock ganadero, el cual ha caído por debajo de las 40 millones de cabezas. Esta escasez estructural es el resultado de una brutal sequía que afecta de manera prolongada a los estados del Sudoeste, el corazón de la producción ganadera del país.

Con un apoyo en la opinión pública que ha caído al 33% —el nivel más bajo de sus dos mandatos— debido al encarecimiento de la gasolina y la prolongación del conflicto armado con Irán, Trump se juega el control de ambas Cámaras del Congreso en las decisivas elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.

Fiel a su estilo de alto impacto y nula pasividad, el mandatario optó por priorizar el alivio de los consumidores urbanos en desmedro de los intereses de los ganaderos locales, quienes hasta este momento figuraban entre sus más fervorosos partidarios.

La ganadería brasileña ha identificado este escenario como una oportunidad histórica de expansión. La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes (ABIEC) aseguró que sus productores están en condiciones de cubrir de inmediato el 40% de este cupo temporal, proyectando alcanzar las 400.000 toneladas colocadas en EE.UU. hacia el cierre de año. Para lograrlo, la industria brasileña está dispuesta a volcar masivamente su producción al norte, reduciendo drásticamente el consumo interno de carne molida.

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