En julio de este año quedaron habilitadas las primeras dos plantas cárnicas uruguayas para exportar a Malasia, lo que abre la puerta a la venta de carne ovina y bovina a ese país del sudeste asiático.
La vicecanciller de la República destacó que la habilitación es resultado de un trabajo de varios años. Recordó que en 2019 Uruguay había quedado fuera de ese mercado debido a la falta de certificación Halal, exigencia religiosa de los países musulmanes para la importación de alimentos.
La jerarca expresó su confianza en que en los próximos meses se sumen más plantas habilitadas para exportar a Malasia. “Es un mercado importante y es un ejercicio que nos completa mercados de la región asiática, en los que no teníamos resuelta la situación sanitaria”, señaló.
En paralelo, Uruguay continúa negociaciones con Indonesia, otro destino de gran relevancia para las carnes nacionales, con un proceso de habilitación que se desarrolla bajo una lógica similar a la de Malasia.