Bruselas excluyó al gigante sudamericano de la lista de países autorizados por el uso de antimicrobianos para engorde. La medida entrará en vigor el 3 de septiembre y pone en jaque exportaciones por US$ 1.800 millones.
A solo 12 días de haberse celebrado la entrada en vigor del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, la relación entre ambos bloques enfrenta su primera gran crisis. Este martes, la Comisión Europea anunció la prohibición de importar carnes, miel, embutidos y productos de origen animal producidos en territorio brasileño, argumentando fallos en el cumplimiento de las normativas sanitarias sobre antibióticos.
La decisión de la Unión Europea (UE) responde a su estrategia global para reducir la resistencia a los antimicrobianos (RAM). Según Bruselas, Brasil ha incumplido las reglas que exigen que los productos destinados al consumo humano estén totalmente libres de agentes antimicrobianos utilizados para el engorde de ganado, una práctica estrictamente prohibida en los 27 países del bloque.
Desde Bruselas fueron tajantes: “La resistencia a los antimicrobianos es una de las mayores amenazas para la salud pública”, recordaron al actualizar el listado de proveedores autorizados.
Si la diplomacia de Brasilia no logra revertir el veto antes del 3 de septiembre, las consecuencias económicas serán masivas. Según datos oficiales:
- Volumen en riesgo: Más de 370.000 toneladas de carne de bovino anuales.
- Pérdidas económicas: Se estiman en US$ 1.800 millones de dólares anuales.
- Alcance: El veto no se limita a la carne vacuna; afecta también a la pesca, la miel y toda la línea de embutidos.
Un dato no menor para el mercado regional es que la exclusión es específica para Brasil. Mientras que el gobierno de Lula da Silva calificó la medida de «bofetada», el resto de los socios del Mercosur —Uruguay, Argentina y Paraguay— permanecen en la lista de países habilitados y podrán continuar con su operativa comercial habitual hacia Europa.
El Palacio de Planalto reaccionó de inmediato. El embajador brasileño ante la UE mantendrá una reunión de urgencia este miércoles en Bruselas para presentar los descargos técnicos. El Gobierno brasileño sostiene que posee un «sistema sanitario robusto» y que la medida ignora los 40 años de trayectoria como principal suministrador agrícola del bloque europeo.