Cómo el enlentecimiento económico condiciona el próximo decenio

La economía uruguaya transita por una fase de evidente desaceleración, una realidad que complejiza el panorama fiscal y social del país. En este contexto de enfriamiento generalizado, las proyecciones para los próximos 10 años plantean un crecimiento estructuralmente bajo, situándose en el entorno del 1,2% anual.

El economista Hernán Bonilla, presidente fundador del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), señala que este ritmo es insuficiente para dar un verdadero salto cualitativo hacia el desarrollo.

El diagnóstico del CED subraya que Uruguay arrastra una serie de limitantes que actúan como un freno para el dinamismo de la actividad privada:

El peso del Estado, reflejado en elevadas tarifas públicas y una fuerte presión fiscal, resta competitividad a los sectores productivos.

Las regulaciones vigentes en el mercado de trabajo dificultan la adaptación de las empresas a las dinámicas globales contemporáneas.

Las dificultades para abrir nuevos mercados comerciales restringen las posibilidades de expansión de las exportaciones. (Foto gentileza de Telenoche 4)

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