La Terminal Cuenca del Plata (TCP) se encuentra con sus actividades paralizadas luego de que el Sindicato de Trabajadores de TCP-Nelsury (integrante del Supra) iniciara una medida de fuerza por tiempo indeterminado. La paralización comenzó a las 15:00 horas, bajo la modalidad de un «reintegro espontáneo», según informaron las autoridades
El gremio ha impuesto condiciones previas para sentarse a la mesa de negociación con la empresa. Sus demandas principales consisten en:
- Bono mensual: Un pago adicional al salario de $ 50.000 líquidos mensuales por trabajador mientras se desarrollen las tratativas.
- Alternativa de jornales: Como opción al bono, exigen que se otorguen 25 jornales asegurados a todo el personal, independientemente de si hay trabajo disponible o no.
Esta medida se suma al antecedente de la semana pasada, cuando el sindicato realizó un paro de 48 horas reclamando asegurar un piso de 13 jornales mensuales para los trabajadores que cumplieran con menos días de labor efectiva.
Katoen Natie, principal accionista de TCP, rechazó categóricamente la postura sindical a través de un comunicado oficial. La firma calificó las exigencias de «incompatibles con un proceso de negociación colectiva de buena fe», tildándolas de inviables e improcedentes.
Debido al rechazo por parte del sindicato a la propuesta de mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), TCP sufrirá distorsiones y paros parciales a lo largo de la semana.
El cruce de responsabilidades
Por su parte, el sindicato atribuye la responsabilidad del conflicto actual enteramente a las decisiones previas de la compañía. Desde el gremio argumentaron que la incertidumbre vigente responde a una cláusula de extinción del convenio anterior que fue incluida a expreso pedido de la empresa. Según afirmaron, si se hubiera optado por mantener la prórroga automática (ultractividad) del convenio viejo, el escenario en la terminal portuaria sería de total normalidad.