Las pizarras de la principal plaza de referencia norteamericana operan con fuertes ganancias generalizadas. El maíz alcanzó su valor más alto en 13 meses, impulsado por la expectativa de una multimillonaria demanda del gigante asiático.
El mercado internacional de granos comenzó la semana vestido firmemente de verde. Una ola de optimismo recorre la Bolsa de Chicago tras la cumbre comercial celebrada en Pekín entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, un encuentro que despertó agresivas expectativas de reactivación en la demanda china por productos agrícolas estadounidenses.
La reacción de los operadores e inversores fue inmediata, empujando los precios de los principales contratos a terreno marcadamente positivo.El mercado de los commodities agrícolas reflejó subas generalizadas en sus principales posiciones, destacándose los contratos con entrega a julio de 2026:
- Soja: La oleaginosa escaló US$ 13,23 para cerrar en US$ 445,70 por tonelada. Analistas locales reportaron que el impulso continuó con firmeza durante la jornada, sumando ganancias adicionales por encima de los 9 dólares. Por su parte, el aceite de soja acompañó el rally con un salto de US$ 38,58, posicionándose en US$ 1.667,34.
- Maíz: Registró una fuerte suba de US$ 8,37, alcanzando los US$ 187,79 por tonelada, lo que representa el valor más alto registrado por el cereal en los últimos 13 meses.
- Trigo: No se quedó atrás en la tendencia alcista; avanzó US$ 10,56 y ubicó el contrato julio en US$ 244,16 por tonelada.
Para Eugenio Irazuegui, analista argentino de la firma Zeni, la clave de este arranque explosivo radica en las proyecciones de comercio exterior. “El mercado reaccionó después de que el gobierno norteamericano anunció que China se comprometió a elevar sus importaciones de granos por al menos US$ 17.000 millones en los próximos tres años”, explicó el especialista.
Irazuegui subrayó un dato fundamental que encendió las alarmas de los compradores: este millonario monto sería completamente adicional y no incluiría los compromisos de compra de soja que Pekín ya había asumido a finales de octubre del año pasado. Hasta el momento, el mercado operaba bajo la previsión de que China mantendría un piso de compras de unas 25 millones de toneladas de soja estadounidense por campaña. La aparición de nuevos negocios proyectados disparó la especulación, abriendo el abanico de compras no solo a la oleaginosa, sino también al maíz, trigo, sorgo y carnes de origen norteamericano. (Fuente La Nación)