La Red de Mujeres Rurales del Uruguay lanzó una dura alerta pública ante la creciente crisis que atraviesa el rubro ovino en el interior del país, motivada por los incesantes ataques de jaurías de perros y la «falta de respuestas concretas y recursos» por parte del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA).
Según la gremial, la situación en los campos se ha vuelto insostenible para la producción familiar. Las productoras denuncian que la falta crónica de recursos humanos y presupuestales en el INBA impide dar una respuesta rápida ante los ataques, dejando desprotegidos a los productores frente a las pérdidas económicas y emocionales que genera la mutilación y muerte de sus majadas.
Señalan que el INBA carece de la infraestructura operativa y técnica para fiscalizar la tenencia responsable e intervenir de forma efectiva en el territorio rural.
Aunque reconocen el avance de los programas de castración y chipeado, denuncian que no han tenido impacto a corto plazo para frenar la presencia de perros sueltos e irresponsables en las zonas de producción.
