El departamento de Artigas enfrenta una compleja situación productiva y sanitaria debido al exceso de lluvias registrado en el sur de Brasil. El fenómeno, potenciado por la variabilidad climática regional, provocó una rápida y violenta crecida de los ríos Cuareim y Uruguay. Las inundaciones anegaron miles de hectáreas ganaderas en las zonas bajas y fronterizas, obligando a los productores a realizar evacuaciones de emergencia de sus rodeos para evitar pérdidas masivas de ganado.
La velocidad con la que aumentaron los caudales tomó por sorpresa a los establecimientos ribereños. En cuestión de horas, las islas del río Uruguay y los campos linderos al río Cuareim quedaron completamente cubiertos por el agua.
Los productores norteños debieron activar operativos de arreo de urgencia bajo condiciones climáticas adversas para trasladar miles de cabezas a zonas altas. A pesar de los esfuerzos, las corrientes destruyeron kilómetros de alambrados perimetrales, lo que dificulta la contención de los animales y la organización de los rodeos.
