Los cultivos de invierno atraviesan una fase determinante en su ciclo productivo, donde las decisiones de manejo resultan fundamentales para alcanzar los techos de rendimiento en cereales como trigo y cebada, así como en las chacras de colza.
Frente a este escenario, el Ing. Agr. Andrés Contatore, director de la consultora Cuatro Hojas, destacó las principales claves para abordar este período crítico y maximizar la eficiencia en el campo:
La aplicación oportuna de nutrientes en etapas críticas del desarrollo vegetativo y definición del rinde es determinante. Un balance correcto de nitrógeno y azufre permite acompañar el potencial de cada chacra.
La presión de enfermedades foliares obliga a mantener una vigilancia permanente en los cuadros para realizar intervenciones de protección de chacra precisas y evitar pérdidas de área foliar activa.