El mercado ganadero consolida una marcada firmeza en noviembre, impulsado por una demanda industrial que presiona sobre una oferta acotada de animales terminados a pasto. Los valores reflejan la intensidad de esta puja, situando al novillo gordo en un promedio de US$ 6,01 por kilo a la carne, a la vez que la reposición registra colocaciones totales gracias al alivio forrajero.
La paridad de precios y la retención de vientres configuran un panorama de alta fluidez comercial con el ternero cotizando a US$ 4,58 por kilo en pie. Las entradas a las plantas frigoríficas se mantienen cortas, operando con un rango ágil de entre una semana y 10 días, lo que demuestra la necesidad de la industria por asegurar stock.