La genética y la nutrición se consolidan como el motor clave de la intensificación en la región

Sebastián Frade, tércnico de Agrifirm

Especial para www.agromedios.com,

escribe Magdalena Echandy

En diálogo con Contacto Rural, en Radio Rural, Sebastián Frade, técnico de Agrifirm, analizó cómo el avance de los sistemas intensivos en el Chaco transforma la incorporación de biotipos adaptados e índices de conversión en una herramienta indispensable para garantizar la rentabilidad.

El avance de modelos semiintensivos y de confinamiento ha dejado atrás las viejas prácticas exclusivas de pastoreo extensivo, elevando las exigencias de eficiencia por hectárea y por kilo de carne producido. En este nuevo escenario, la genética de precisión emerge como un pilar fundamental para capitalizar las inversiones en infraestructura y alimentación.

En una entrevista brindada al programa especializado Contacto Rural, Sebastián Frade, referente técnico de la firma Agrifirm, destacó que la intensificación exige redefinir los criterios de selección ganadera para responder a los desafíos climáticos y nutricionales de la zona.

Ante el aumento en los costos de los insumos alimenticios, la selección de reproductores con mayor capacidad para transformar materia seca en kilos de carne se perfila como la variable económica de mayor impacto en el corral.

La consolidación de razas sintéticas como Brangus y Braford permite conservar la rusticidad y la tolerancia al estrés calórico características del biotipo cebú, sumando el potencial de crecimiento y la calidad de carne de las razas británicas.

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