Federico Morixe, analista de mercados
En las últimas jornadas, el precio de la soja ha experimentado un repunte significativo, consolidando valores atractivos que abren una ventana de oportunidad para el sector productivo.
Analistas del sector coinciden en que este escenario está firmemente sostenido por tres motores principales: el comportamiento de los granos en general, la firmeza del mercado del petróleo y la volatilidad geopolítica global.
Los ajustes a la baja en las estimaciones de las cosechas de los principales países productores de Sudamérica y Estados Unidos han recortado las existencias globales, presionando los precios al alza ante una demanda que se mantiene constante.
El incremento en las cotizaciones del crudo impacta de forma directa en el mercado de los biocombustibles, una mayor demanda de aceite de soja para la producción de biodiésel actúa como un poderoso combustible para los precios del poroto.
Los conflictos en regiones clave y las trabas logísticas internacionales continúan encareciendo los fletes y restringiendo las rutas comerciales tradicionales, lo que obliga a los compradores a convalidar precios más altos para asegurar el abastecimiento.
