La organización sin fines de lucro, dedicada a rescatar excedentes de la industria alimentaria para combatir la inseguridad alimentaria y el desperdicio, experimentó un notable salto logístico. Tras haber cerrado el período anterior con un total de 519.810 kilos entregados, la incorporación de alianzas estratégicas con intendencias, empresas de transporte y comercios locales le permitió quebrar su propio récord operativo a mitad del corriente año.
Esta ampliación de la red solidaria responde a una creciente demanda de asistencia que ya alcanza de forma directa a más de 50.000 uruguayos. Los cargamentos —que abarcan desde alimentos no perecederos hasta frutas, verduras y productos de primera necesidad— son canalizados a través de unas 250 organizaciones sociales encargadas de la preparación y reparto de comidas en los barrios.