El titular de la Asociación Argentina de Brangus analizó el panorama del sector ganadero, destacando la demanda internacional, el rol clave de la genética adaptable y las sólidas perspectivas para la producción de carne en la región.
El sector ganadero del Cono Sur atraviesa un momento clave. Con una demanda global de proteína animal que se mantiene firme y una creciente exigencia en términos de calidad y eficiencia, la genética bovina juega un papel determinante. En este contexto, Mauricio Groppo, presidente de la Asociación Argentina de Brangus, compartió su visión sobre el presente y el futuro de la ganadería regional, remarcando un escenario cargado de expectativas favorables.
Respecto al aporte de la genética Brangus en el esquema ganadero actual, el dirigente subrayó la plasticidad y rusticidad de la raza como herramientas diferenciales para los productores.
